Microbiota, Probióticos y Prebióticos. Lo que debes saber.

Mantener una microbiota equilibrada es fundamental para un buen funcionamiento del organismo. Por esta razón, Natysal incluye una combinación de ambos en algunos de sus productos.

Microbiota y flora intestinal ¿Son lo mismo?

Esta pregunta nos la hemos realizado casi todos en algún momento de nuestra vida al leer un artículo de revista o una descripción de un complemento alimenticio. 

La respuesta es que , son lo mismo, pero el término microbiota ha sustituido al de flora desde 2014, año en el cual se avanzó más en el conocimiento de los microorganismos. Anteriormente, se consideraba que éstos pertenecían al reino vegetal, de ahí la palabra flora. Aun así, el término flora intestinal aún se utiliza incluso entre médicos y pacientes.

¿Qué es la Microbiota?

La microbiota es una comunidad de microorganismos que residen en una localización determinada, como por ejemplo, el colon humano, y que es específica de cada individuo. La microbiota, cada vez más, se considera un órgano independiente debido a su relación con el funcionamiento de los órganos del cuerpo, la nutrición y el sistema inmune, relacionándose incluso con la longevidad. 

La microbiota es una comunidad de microorganismos específica de cada individuo

Hasta ahora la microbiota intestinal del colon es la más estudiada y abundante, estimándose que el 90% de las bacterias del intestino residen ahí (unos 100 billones) y la que incluso, además de coordinar las funciones del intestino como la absorción de los nutrientes, parece tener relación directa con la función cerebral, comportamiento y respuesta inmune. Se habla del eje microbiota-intestino-cerebro como un sistema que funciona en dos direcciones: desde la microbiota intestinal hacia el cerebro y a la inversa. Para rizar más el rizo, la microbiota se ha relacionado incluso con desórdenes como el autismo o el alzheimer

La microbiota del colon parece tener relación directa con la función cerebral

A día de hoy, sigue siendo objeto de estudio para el desarrollo de futuras terapias. Así lo refleja el famoso proyecto del microbioma humano a través del cual se pretende determinar la composición y función de la microbiota, sobre todo en el sistema digestivo. Por lo tanto, aunque queda un mundo por descubrir sobre la estrecha relación entre los microrganismos y nuestras células, sabemos a ciencia cierta que es importante y debemos cuidarla, así que ¡no te pierdas lo que viene a continuación!

¿Cuáles son los síntomas de tener una microbiota dañada?

La riqueza y diversidad de los microorganismos que componen la microbiota, junto con la relación que ésta tiene con las células del organismo son diferentes en cada individuo, y suponen una de las claves para mantener las funciones intestinales en equilibrio.

Síntomas de tener una microbiota dañada

La alteración en la riqueza y diversidad de la microbiota provoca un desequilibrio en las funciones que ésta desempeña y en la respuesta del hospedador frente a la alteración. Este desequilibrio, también llamado disbiosis, se relaciona con patologías como la enfermedad de Crohn, síndrome del intestino irritable, enfermedad celiaca, hígado graso, obesidad, enfermedades cardiovasculares o incluso asma, entre otras. Sin llegar al estado de enfermedad, una alteración en la microbiota causa:

Alteración en la absorción de nutrientes.

Alteración del sistema inmune.

Posible aparición de reacciones alérgicas por alteración del sistema inmune.

Incremento de bacterias patógenas o nocivas que causan gases, estreñimiento, hinchazón o diarreas.

Probióticos y prebióticos. Qué son y cuáles son sus ventajas

Qué son los probióticos y cuáles son sus ventajas

Los probióticos son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, son beneficiosos para la salud del huésped. Se encuentran en complementos alimenticios, medicamentos y alimentos funcionales. 

Formular un producto con probióticos no es sencillo debido a que las distintas especies de microorganismos se adaptan al hospedador, es decir, al organismo humano, de tal forma que se diferencian y especializan, cambiando así algunas de sus características. Además, los microorganismos han de ser capaces de colonizar la pared de su órgano diana. Las ventajas de consumir probióticos adecuados son, en rasgos generales:

Mejora de la digestión y absorción de nutrientes.

Estimulación del sistema inmune del organismo.

Se evitan y mejoran los síntomas asociados a la indigestión como diarreas, estreñimiento o gases.

Sirve de apoyo en el tratamiento de diarreas agudas, en adultos y niños.

Aumentan la resistencia frente a infecciones por patógenos.

Por otro lado, los prebióticos son fibras vegetales que nutren y estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas frente a las nocivas, contribuyendo al equilibrio de la microbiota. Por esta razón, un prebiótico es el mejor acompañante de un probiótico, porque le permite crecer y desplazar a los microorganismos nocivos. 

Los prebióticos nutren y estimulan el crecimiento de bacterias beneficiosas

Dos buenos ejemplos de prebióticos son la inulina y el omega-3:

Inulina. Se encuentra de manera natural en productos vegetales (alcachofa, achicoria, etc.). Está formada por cadenas de fructosa y no puede ser digerida ni absorbida en el intestino delgado. Se fermenta en el intestino grueso y sirve de nutriente para las bacterias probióticas. 

Omega-3. Parece que la ingesta de alimentos ricos en omega-3 beneficia el crecimiento de bacterias de los géneros bifidobacterias y lactobacilos, ambas presentes en elevado número en el intestino. Estudios en ratas y otros animales han demostrado la ingesta de omega-3 puede, en ellos, mejorar la interacción social. Un ejemplo más de que la mayoría de los microorganismos que residen en nuestro cuerpo son nuestros aliados.

Tracto intestinal y genital femenino. Dianas de los probióticos

El tracto intestinal y vaginal son las principales dianas de los probióticos

Avances recientes en el estudio del microbioma revelan que el tracto gastrointestinal y vaginal son la principal diana de los probióticos, debido a que en estos conductos la “flora” bacteriana es muy especializada. La especialización conduce a que no sea difícil para la industria identificar las cepas exactas para después formular probióticos basados en ellas y permitir que el consumidor goce de las bondades de estos productos de forma eficaz.

La microbiota de la vagina se caracteriza por ser menos diversa que la del intestino, y por estar sujeta a cambios hormonales. Las especies de bacterias que predominan pertenecen al género lactobacilos (lactobacillus). Veamos cuáles son las especies de lactobacilos residentes en la pared vaginal más interesantes:

Lactobacilos del tracto genital femenino

Lactobacilos del tracto genital femenino

La pérdida de equilibrio de la microbiota vaginal puede provocar complicaciones como vaginosis, enfermedades infecciosas o candidiasis. A continuación te nombramos algunos de los lactobacilos más importantes del tracto vaginal, y alguna de sus peculiaridades:

Lactobacillus gasseri. Se relaciona con la prevención de infección por Trichomonas vaginalis al impedir su adhesión a la pared vaginal.

Lactobacillus crispatus. Junto a L. gasseri, parece impedir la colonización de la pared vaginal por Candida albicans. Además, esta especie parece acelerar el proceso de cicatrización frente al daño en la pared de la vagina.

Lactobacillus salivarius. Estudios en animales indican que esta especie actúa como probiótico, y su función es la de mejorar el estado de los tractos digestivo y urogenital fundamentalmente a través de la activación del sistema inmune. 

Lactobacillus plantarum. Sobre esta especie se han realizado estudios preclínicos para evaluar su relación con el comportamiento en niños con trastorno del espectro autista, con resultados preliminares positivos

Lactobacillus rhamnosus. Además de equilibrar la microbiota vaginal, esta bacteria se relaciona con la prevención de infecciones por el hongo candida albicans.

Por otro lado, el tracto gastrointestinal está compuesto, además de por lactobacilos, por otros géneros como el de las bifidobacterias. Éstas son algunas de las especies de bifidobacterias más importantes:

Bifidobacterias y Lactobacilos del tracto digestivo

La microbiota intestinal es crucial para mantener multitud de funciones del organismo

Bifidobacterium lactis. Esta especie es muy importante para mantener el tracto digestivo en buen estado y lo que esto conlleva a nivel del organismo. Tanto es así que recientes estudios sugieren que enfermedades como la de Alzheimer podrían modularse tras el uso de este probiótico.

Bifidobacterium breve. Específicamente, esta especie parece aliviar la colitis por su elevado potencial para preservar el epitelio intestinal y para modular el sistema inmune.

Lactobacillus gasseri. En el estómago, este lactobacilo parece evitar el crecimiento de la bacteria Helicobacter pylori, causante de úlceras pépticas.

CONCLUSIÓN

Mantener la microbiota intestinal en equilibrio tiene mucha importancia para nuestra salud, aunque aún quede mucho por descubrir sobre ella.

Los probióticos actúan principalmente en el tracto digestivo y urogenital, siendo en el colon donde más diversidad y abundancia de microorganismos existe.

La ingesta de probióticos en cantidades adecuadas presenta importantes beneficios para la salud, como la mejora de la absorción y digestión de alimentos, de las defensas del organismo y la prevención de infecciones en el tracto digestivo y urogenital que a su vez puedan desencadenar enfermedad.

Generalmente, para que los probióticos sean eficaces, deben ir acompañados de prebióticos que favorezcan su crecimiento.

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